Especialización podológica vs Derivación

De un tiempo a esta parte, estamos viendo como todas las profesiones, y sobretodo las profesiones sanitarias tienden a la subespecializacion. La podología no es una excepción y dentro de su campo de actuación los podólogos profesionales se van subespecializando según sus preferencias en:

  •  Podología general
  •  Podología pediátrica
  •  Podología geriátrica
  •  Podología deportiva
  •  Patología diabética.
  •  Biomecánica
  •  Dermatopatías
  •  Diagnostico ecográfico
  • Y Cirugía en sus dos vertientes abierta o MIS.
 

Todas estas subespecialidades son de gran importancia, y todas ellas se entremezclan en los niveles mas básicos o generales de la profesión, para formar al podólogo. Si bien es verdad que algunos compañeros se decantan mas por una que por otras y acaban siendo especialistas o referentes en ese campo en concreto, otros optan por intentar ser lo mas completos que se puede en todas ellas, que suele ser lo mas complicado, ya que tener conocimientos extensos y profundos de todas estas disciplinas requieren de un grado de compromiso y estudio constante, donde la formación continuada es la piedra angular que rige nuestra profesionalidad.

La gran suerte de formar parte de un equipo multidisciplinar, como es nuestro caso, ayuda a compartir ciencia y experiencia, y por lo tanto a avanzar hacia ese grado de profesionalidad y conocimientos que todo profesional sanitario quiere tener para con sus pacientes.

Somos afortunados de ser integrantes de un gran equipo profesional donde Arcadi, especializado en patología infantil, y pie diabético, Batirtze especialista en podología geriátrica, Francesc experto en cirugía de pie y tobillo, así como en podología deportiva y el excelente equipo medico con el que contamos como colaboradores en la clínica, Urólogo, Pediatra, Traumatólogo, Ginecólogo, Anestesistas, Cirujana Vascular y Cirujanos plásticos. Hacen que en un momento dado podamos realizar interconsultas profesionales en aquellos casos que nos generen dudas o cuyo enfoque requiera de la supervisión de mas de un campo medico.

Esta suerte, por desgracia no es la realidad actual de muchos compañeros Podólogos, que normalmente se encuentran solos en sus consultas frente a patología que, en ocasiones, como nos pasa a todos, sobrepasa nuestros conocimientos o campos de actuación.

De ahí la gran importancia de conformar un entramado de profesionales, podólogos o no podólogos, donde poder derivar o hacer interconsultas profesionales en aquellos pacientes en los que tengamos dudas o creamos que su problema esta por encima o fuera de nuestros conocimientos o competencias profesionales. Ya que por general no vamos a causar mas mal del que paciente ya tiene, pero en ocasiones, por acción o por omisión, podemos formar parte de un proceso que lleva al paciente a una situación mucho peor de la que ya tenia.

Como ejemplo os presento el caso de una paciente que después de mucho tiempo en la seguridad social siendo tratada como onicomicosis (hongos en las uñas) y después de una larga procesión por esteticienes, acabo siendo tratada por un compañero podólogo, que a su entender diagnostico el problema como uña encarnada. La paciente estuvo acudiendo a consulta durante varios meses para realizar limpieza del lateral de la uña y retirada de la espícula.

Tras no conseguir resultados satisfactorios, la paciente acaba en nuestra consulta por medio de un familiar/conocido. En primer lugar, coincidimos con el diagnostico de nuestro compañero, por que el aspecto era de uña encarnada + para nuestro entender un granuloma piógeno (que es un quistecito en la zona del canal ungueal) que no acababa de curar. Le realizamos varias curas con nitrato de plata, para secar la lesión, pero la evolución no era del todo favorable, por lo que algo, nos hizo sospechar que se trataba de algo mas, por lo que propusimos a la paciente realizar una cirugía excisional de la lesión a modo de solución/biopsia.

Los resultados de la anatomía patológica fueron una gran sorpresa ya que se trataba de un carcinoma espino celular maligno, con infiltrado en los márgenes de resección, quiere decir un tumor y que no lo habíamos quitado todo. Ahora es cuando entra el tema de la especialización y el de la derivación. Hasta aquí nuestra actuación fue correcta, en cuanto a localización, biopsia i diagnostico de la lesión, pero era el momento de derivar a la paciente al servicio encargado de estas patologías, al servicio de Oncología, gracias a nuestros contactos y gracias a conocer a Alicia Gavillero, compañera podóloga experta en Melanomas y otras tumoraciones del pie, pudimos derivar a nuestra paciente al IVO (Instituto Valenciano Oncológico) donde por técnica MOHS, la paciente fue re intervenida y hoy en día conserva su dedo, ya que seguramente en otro servicio oncológico de cualquier Hospital, y con técnicas mas tradicionales, la paciente hubiera sido amputada del dedo, dada la malignidad de la lesión.

Pese al susto que se llevo la paciente y a todo el proceso de quimio y radio al que se sometió, la paciente esta muy contenta de haber detectado a tiempo el problema, así como de conservar su dedo.

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